Apnea del sueño

¿Qué es?

Como define la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), se considera apnea obstructiva del sueño (AOS) la enfermedad del sueño que cumple uno de estos dos criterios [1]:

  • Presencia de un índice de apnea-hipopnea (IAH) ≥ 15 por hora, de predominio obstructivo
  • Un IAH entre 5 y 15 acompañado por uno o más factores que se asocian a la AOS. Por ejemplo, somnolencia diurna excesiva, sueño no reparador, cansancio excesivo y/o alteración de la calidad de vida relacionada con el sueño, que no puede explicarse por otras causas.

La AOS es una enfermedad caracterizada por una oclusión total o parcial de la vía aérea superior que se produce de manera repetitiva durante el sueño.

Algunas de las consecuencias son:  hipoxia (falta de oxígeno en el organismo) y fragmentación del sueño que se produce como consecuencia de los microdespertares o reacciones de alerta no conscientes. Debido a ello, las personas no pueden dormir y descansar correctamente y sufren somnolencia diurna o cansancio.  Y también puede derivar en un mayor riesgo de sufrir accidentes de tráfico o laborales, tener un mayor impacto en la salud cardiovascular debido a un mayor riesgo de hipertensión arterial además de cardiopatía isquémica, cáncer o infarto cerebral.

Diagnóstico

La severidad del cuadro se define por el IAH (Índice Apnea- Hipopnea) o número de eventos obstructivos entre el número total de horas de sueño además de por los síntomas asociados a la somnolencia diurna.

SEVERIDAD IAH
Leve IAH 5 – 14
Moderado IAH 15 – 29
Grave IAH 30 – 49
Muy grave IAH > 50
SINTOMATOLOGÍA ASOCIADA AL SAHS
NOCTURNA DIURNA
Apneas o pausas respiratorias Somnolencia diurna
Ronquidos y jadeos Incoordinación motora y fatigabilidad matutina
Somniloquia (hablar mientras se está dormido) Cefalea matutina
Interrupción del sueño, sueño agitado Irritabilidad
Sequedad orofaríngea
Pérdida de memoria

Factores de riesgo

Los principales factores de riesgo de la AOS son:

  • Edad: Según diversos estudios del sector, la edad aparece como un importante factor de riesgo del SAHS. La prevalencia de esta enfermedad es aproximadamente 6 veces mayor para las personas mayores de 70 años, comparado con las personas con edades comprendidas entre 30-70 años.
  • Sexo: El sexo también aparece como un factor de riesgo de esta patología. Existe un riesgo relativo de padecer esta enfermedad 1,5 veces mayor en el caso de los varones.
  • Obesidad: Entre el 60% y el 70% de las personas que sufren SAHS son obesas y, según algunas investigaciones, la mitad de los afectados sufren obesidad mórbida.
  • Alcohol: Existen varios estudios que confirman que el alcohol es el principal depresor del sistema nervioso central (SNC) y de la musculatura de la vía aérea superior que provoca un aumento del ronquido y de las apneas.

Prevalencia

Como afirma la SEPAR [1], la AOS es uno de los trastornos del sueño más prevalentes. Alrededor del 10-15% de la población adulta de edad media padecen apnea del sueño siendo más frecuente en hombres que en mujeres. Por otro lado, algunos estudios estiman que solo un 30% de personas están diagnosticadas.

Complicaciones

La apnea del sueño está relacionada con la mayor incidencia de accidentes de tráfico y accidentes laborales. Por otro lado, como recoge la SEPAR en su DIC [1], la AOS también está asociada con los siguientes trastornos:

  • Una de las manifestaciones cardiovasculares más estudiadas y con mayor evidencia es la hipertensión arterial. La AOS también es muy frecuente en la enfermedad coronaria, pero hay discrepancias respecto a sus consecuencias clínicas y al efecto de los tratamientos.
  • Es muy elevada la prevalencia de trastornos respiratorios del sueño en la insuficiencia cardíaca.
  • La AOS también aumenta el riesgo de ictus pudiendo causar un mayor deterioro funcional/cognitivo y una mayor mortalidad.
  • La tromboembolia pulmonar y la hipertensión arterial pulmonar son consecuencias clínicas con una frecuencia de AOS muy elevadas.
  • La AOS grave también se asocia a un mayor riesgo de incidencia por cáncer, si bien la evidencia actual todavía no es contundente.
  • Finalmente, la AOS provoca un mayor deterioro cognitivo, principalmente en las funciones de atención y memoria.

Tratamiento

El tratamiento principal para la apnea del sueño es la CPAP (presión positiva continua de la vía aérea). Se trata de un equipo que proporciona un flujo continuo de aire evitando que la vía aérea superior se cierre durante el sueño.

Utilizada correctamente, los beneficios del tratamiento con CPAP son múltiples:

  • Disminuye el riesgo de posibles accidentes de tráfico [1]
  • Menor somnolencia durante el día.
  • Reducción del número de despertares nocturnos.
  • Menor riesgo enfermedad cardiovascular.
  • Reducción discreta de la presión arterial [1]
  • Mejora de la función cardíaca derecha y reduce las presiones pulmonares [1]
  • Posible mejora de la recuperación de un ictus [1]
  • Mejora de la resistencia a la insulina en pacientes con Diabetes Mellitus (DM2) [1]
  • Mejora del estado de ánimo.
  • Mayor memoria, atención y concentración
  • Mejor calidad de vida.

El uso de la CPAP  debe acompañarse de un programa multidisciplinar para tratar las patologías que intervienen en el desarrollo de la AOS. Incluye acciones, como una dieta saludable y ejercicios físicos, para disminuir el sobrepeso u obesidad.

Para realizar el tratamiento con CPAP correctamente, es necesario que la presión del equipo esté ajustada de manera adecuada y que el cumplimiento del tratamiento se realice siguiendo las indicaciones (uso, número de horas..) siguiendo las indicaciones de los profesionales asistenciales de referencia.



[1] Mediano, O. et al. Documento internacional de consenso sobre apnea obstructiva del sueño DOI 2022; Vol. 58. Issue 1. pages 52-68. Link