Tabaco y apnea del sueño. Fumar empeora la respiración nocturna y afecta al tratamiento
¿Qué relación existe entre la apnea del sueño y el tabaco? ¿Sabías que fumar puede afectar la respiración y el descanso nocturno? ¿Y que estas alteraciones podrían influir en la evolución de la apnea del sueño?
En este artículo, analizamos cómo el consumo de tabaco puede interferir con la respiración mientras duermes, modificar la calidad del sueño, aumentar el riesgo de complicaciones y dificultar la adherencia al tratamiento. También destacamos los posibles beneficios de dejar de fumar dentro del manejo integral de la apnea del sueño.
¿Cómo afecta fumar al descanso y a la apnea del sueño?
El consumo de tabaco puede influir en la respiración mientras duermes y en la calidad del sueño, estableciendo un vínculo importante con los trastornos respiratorios del sueño.
Inflamación crónica y colapso faríngeo
El tabaco y el humo del cigarrillo contienen múltiples sustancias que irritan la garganta y las vías respiratorias superiores. Esta irritación provoca hinchazón y congestión de los tejidos alrededor de la garganta, lo que hace que el paso del aire sea más estrecho. Durante el sueño, cuando los músculos se relajan de forma natural, esta estrechez facilita que la garganta se cierre parcialmente, provocando los episodios de apnea del sueño. [1]
Además de estrechar la vía aérea, la inflamación crónica derivada del tabaco y el humo también puede aumentar la frecuencia y la gravedad de los episodios de apnea. Según el National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI), los fumadores tienden a presentar un mayor número de colapsos de la garganta durante la noche y niveles más bajos de oxígeno en sangre mientras duermen. Por ello, incrementa la fatiga diurna y el riesgo de complicaciones asociadas a la apnea del sueño [1].
Alteraciones de la arquitectura del sueño
El tabaco también altera la arquitectura normal del sueño, es decir, la distribución y calidad de las distintas fases del descanso nocturno. En personas con apnea del sueño, fumar se asocia con un sueño más fragmentado, con más microdespertares y menos tiempo en fases del sueño profundo reparador. Un estudio reciente mostró que los pacientes fumadores con apnea obstructiva del sueño presentan una mayor inestabilidad del sueño, peor continuidad nocturna y peor oxigenación durante la noche en comparación con los no fumadores. Esto contribuye a una mayor somnolencia diurna y a una percepción de descanso insuficiente [2].
Fumar y complicaciones asociadas
Fumar aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones graves derivadas del empeoramiento de la apnea del sueño. La combinación de tabaco y apnea del sueño se asocia con una mayor probabilidad de patologías cardiovasculares, como hipertensión, arritmias, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular. Esto es debido a la falta de oxígeno durante el sueño y la activación del sistema nervioso simpático [3].
Además, fumar puede agravar alteraciones metabólicas, aumentando la resistencia a la insulina y el riesgo de desarrollar síndrome metabólico o diabetes. Los pulmones también se ven afectados: los fumadores con apnea tienen más riesgo de bronquitis crónica, EPOC y otras enfermedades respiratorias, y su sistema respiratorio es más vulnerable a infecciones [3].
Interferencias con el tratamiento con CPAP
El tabaquismo afecta la respiración durante el sueño y además puede generar dificultades como menor adherencia o síntomas nasales que interfieren con el uso adecuado del CPAP, la terapia de referencia para este trastorno respiratorio.
Menor adherencia
La eficacia del tratamiento con CPAP depende del uso correcto y constante durante la noche. Estudios recientes han mostrado que los pacientes fumadores tienden a usar el CPAP menos horas por noche que los no fumadores. En consecuencia, el menor uso se traduce en una menor adherencia y, por tanto, en una reducción de los beneficios clínicos [4]. Este hallazgo subraya la importancia de considerar el estado de fumador al planificar y acompañar el tratamiento con CPAP.
Síntomas nasales y tolerancia
El tabaquismo provoca irritación de las vías respiratorias superiores, aumentando la sensación de sequedad, congestión o incomodidad nasal durante el uso del CPAP. Estos síntomas son reconocidos por las guías de la American Thoracic Society (ATS) [5] y la European Respiratory Society / European Lung Foundation (ERS/ELF) [6] como factores que pueden afectar la tolerancia y adherencia al dispositivo.
Beneficios de dejar de fumar
Abandonar el tabaco mejora la salud general y puede tener efectos positivos sobre el sueño y el bienestar cardiovascular, especialmente en personas con apnea del sueño.
Mejor descanso
La nicotina es una sustancia estimulante que actúa sobre el sistema nervioso y puede alterar la calidad del sueño. En personas fumadoras, el consumo de tabaco se asocia con mayor dificultad para conciliar el sueño, más despertares nocturnos y reducción del sueño profundo, lo que contribuye a un descanso menos reparador. Además, la privación de nicotina durante la noche puede provocar alteraciones temporales del sueño, incluyendo fragmentación y despertares frecuentes. Por ello, dejar de fumar elimina uno de los factores que altera la arquitectura del sueño y puede favorecer un descanso más continuo y de mayor calidad, especialmente relevante en personas con trastornos respiratorios como la apnea del sueño [7].
Menor carga cardiovascular
La apnea obstructiva del sueño aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares y de los vasos sanguíneos, como hipertensión, arritmias, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, porque provoca bajadas de oxígeno durante la noche y activa el sistema nervioso simpático [8]. Fumar también daña el corazón y los vasos sanguíneos, causando inflamación y alterando el funcionamiento normal de los vasos, lo que aumenta el riesgo de enfermedad coronaria y accidentes cerebrovasculares [9].
En este contexto, dejar de fumar ayuda a mejorar la salud de los vasos sanguíneos, reduce la inflamación y disminuye el riesgo de enfermedades del corazón [10]. En personas con apnea del sueño, estos efectos pueden traducirse en una reducción de la carga cardiovascular asociada a los episodios nocturnos de hipoxia, favoreciendo así una mejora más notable de la salud del corazón y los vasos sanguíneos.
Apoyo al tratamiento de la apnea
Dejar de fumar forma parte de las medidas de estilo de vida recomendadas para la gestión integral de la apnea obstructiva del sueño. Las guías clínicas y revisiones sobre apnea del sueño destacan que, además del tratamiento con CPAP u otras terapias específicas, es fundamental abordar factores modificables que influyen en la evolución de la enfermedad, como el tabaquismo [3].
El abandono del tabaco contribuye a reducir la carga inflamatoria y cardiovascular general del paciente, mejora la calidad del sueño y facilita una mejor respuesta al tratamiento de la apnea a largo plazo. En este sentido, dejar de fumar no sustituye al tratamiento específico de la apnea, pero actúa como una intervención complementaria que puede potenciar sus beneficios, mejorar el control de los síntomas y favorecer una evolución más favorable de la enfermedad [8].
Si quieres dejar de fumar o más información sobre el tabaquismo, accede a múltiples recursos en Espacio sin humo.
Más información
Cómo limpiar los pulmones de forma natural para mantenerlos sanos. Enlace
Historias de personas que han dejado de fumar. Enlace
[1] National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI), National Institutes of Health (NIH). Apnea del sueño: causas y factores de riesgo. Bethesda (MD): NHLBI, NIH; actualizado 11 Feb 2025. Enlace
[2] Mauries, S., Bertrand, L., Frija-Masson, J., Benzaquen, H., Kalamarides, S., Sauvage, K., Lejoyeux, M., d’Ortho, M. P., & Geoffroy, P. A. (2023). Effects of smoking on sleep architecture and ventilatory parameters including apneas: Results of the Tab-OSA study. Sleep medicine: X, 6, 100085. Enlace
[3] Jordan, A. S., McSharry, D. G., & Malhotra, A. (2014). Adult obstructive sleep apnoea. Lancet (London, England), 383(9918), 736–747. Enlace
[4] Choi, J. H., Lee, Y., Shin, S., Ha, T. K., & Suh, S. (2025). Demographic and Sleep Study Factors Influencing Short-Term Adherence to Positive Airway Pressure Therapy in Obstructive Sleep Apnea. Journal of Clinical Medicine, 14(11), 3988. Enlace
[5] American Thoracic Society. An Official ATS Statement: Continuous Positive Airway Pressure Adherence Tracking Systems – Optimal Monitoring Strategies and Outcome Measures in Adults. Am J Respir Crit Care Med. 2013;188(5):613–620. Enlace
[6] European Respiratory Society/European Lung Foundation. Treating obstructive sleep apnoea using alternatives to CPAP – understanding the professional guideline. ERS Review. 2021;30(162):210200. Enlace
[7] Jaehne, A., Loessl, B., Bárkai, Z., Riemann, D., & Hornyak, M. (2009). Effects of nicotine on sleep during consumption, withdrawal and replacement therapy. Sleep medicine reviews, 13(5), 363–377. Enlace
[8] Sánchez-de-la-Torre, M., Campos-Rodriguez, F., & Barbé, F. (2013). Obstructive sleep apnoea and cardiovascular disease. The Lancet. Respiratory medicine, 1(1), 61–72. Enlace
[9] Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Health Effects of Cigarettes: Cardiovascular Disease. CDC Enlace
[10] Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Benefits of Quitting Smoking. CDC. Enlace
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