Enfisema

El enfisema es una afección pulmonar que causa dificultad para respirar. Se trata de un daño progresivo en los alveolos, produciendo una reducción de la superficie de los pulmones y de la cantidad de oxígeno que llega al torrente sanguíneo.

Los alvéolos pulmonares son pequeñas estructuras con forma de bolsa llenas de aire y rodeadas de paredes muy finas. A través de estas paredes se produce el intercambio de gases entre la sangre y el aire inspirado, de tal forma que el dióxido de carbono (CO2) deja la sangre y se expulsa al exterior y el oxígeno (O2) entra en la sangre para ser transportado a los diferentes tejidos de todo el cuerpo.

En el enfisema, las paredes de los alveolos están debilitadas y dilatadas. Por lo que, al espirar no funcionan correctamente provocando que el aire viejo quede atrapado, sin dejar espacio para que, entre aire fresco, rico en oxígeno.

Suele afectar principalmente a personas mayores de 40 años y es más frecuente en hombres que en mujeres, aunque el incremento en la incidencia de mujeres es notable en los últimos años.

Causas

  • Tabaquismo: suele ser la causa principal de la enfermedad
  • Exposición al aire contaminado.
  • Gases y polvos irritantes en el lugar de trabajo.
  • Déficit de alfa 1 antitripsina: es una afección en la cual el cuerpo no produce suficiente cantidad de AAT, una proteína que protege de daño a los pulmones y al hígado. Está es causada por un defecto genético.

Síntomas

  • Disnea al esfuerzo, que también puede darse en reposo con el progreso.
  • Tos seca y/o productiva
  • Secreciones
  • Acropaquias o dedos en palillos de tambor
  • Fatiga
  • Pecho en forma de barril
  • Cianosis, que es coloración azulada de la piel debido a la falta de oxígeno)

Tratamiento

El objetivo es aliviar los síntomas y evitar el progreso de la enfermedad con los mínimos efectos secundarios posibles. El tratamiento puede retrasar la progresión de enfisema, pero no puede revertir el daño.

Aparte de la medicación, el tratamiento puede incluir:

  • Dejar de fumar. Es el factor más importante para mantener los pulmones sanos.
  • Ejercicio. Incluyendo ejercicios respiratorios para fortalecer los músculos que se utilizan en la respiración. El ejercicio es parte del programa de rehabilitación pulmonar y para mantener en forma el resto del cuerpo.
  • Oxigenoterapia
  • Soporte nutricional. Algunos pacientes pueden experimentar la desnutrición y la pérdida de peso.